Cómo ser Naturalmente Esbelt@

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Cómo ser Naturalmente Esbelt@

En esta época estival mucha gente se propone bajar de peso embarcándose en rígidas dietas y abnegados ejercicios, sin apenas resultado. Otras personas por el contrario se mantienen delgadas, al parecer, sin hacer ningún esfuerzo. Si tu caso es el primero, seguro que alguna vez te habrás preguntado, ¿cómo es posible que esas personas sin apenas hacer nada por estar en forma, consiguen mantenerse esbeltas?

Son muchos y muy variados los factores que generan los problemas de sobrepeso. Hay gente que come en exceso cuando está ansiosa, deprimida o tensa, usando la comida como un paliativo a su desdicha. En estos casos habría que tratar primero la causa de su ansiedad, depresión o estrés, y luego incorporar la “Estrategia de Alimentación”. Casi con toda seguridad, al tratar la infelicidad o tensión, la necesidad de comer compulsivamente desaparecerá. En otros individuos el sobrepeso estará relacionado con la falta de ejercicio y con la vida sedentaria, en estas situaciones, habría que ayudar al sujeto a generar la motivación suficiente que le lleve a hacer deporte regularmente; para ello vendría muy bien poner en práctica la técnica explicada en el número de junio de la revista (“¡Alcanza lo que te propongas!”). Otra circunstancia provocadora del exceso de peso, es un mecanismo de defensa ante problemas sexuales. Si la persona es obesa no gusta, y si no gusta compensa su fracaso en las relaciones con la comida, lo que provoca un incremento de su peso. Es como la pescadilla que se muerde la cola. Aquí el abordaje pasa inexorablemente por resolver su conflicto sexual que puede tener múltiples orígenes, desde un trauma a una baja autoestima pasando por miedos, culpas, etc.; todo ello solucionable con otras técnicas de PNL.

En este número de la revista vamos a tratar una de las causas más comunes, que es la de   ausencia de una “estrategia mental de alimentación para mantenerse naturalmente esbelt@”. Son muchas las personas que su único problema con el peso es que no saben alimentarse adecuadamente, y esto es mucho más frecuente de lo que comúnmente se cree.

Las personas que son naturalmente esbeltas no se sienten forzadas a tener que ser delgadas. No les fastidia “perder la oportunidad de una buena comida”, no se someten a la rigidez de las dietas, ni sufren por no paliar la ansiedad llevándose algo a la boca. La gente que está a dieta se siente frustrada por “perder una buena comida” y tienen que vivir bajo la esclavitud de las restricciones alimentarias. Así que en lugar de tener que vivir en constante batalla con la comida, es mucho más fácil y sano aprender a pensar y responder como lo hacen las personas que son naturalmente esbeltas.

Así que hoy nos vamos a ocupar de cómo instalar la “estrategia de alimentación para mantenerse naturalmente esbelt@”, que será muy útil en los casos específicos de que esto sea lo único que falle, pero también en los otros expuestos como complemento suplementario y potenciador del tratamiento que sigan. Esta “estrategia de alimentación para mantenerse naturalmente esbelt@” no tiene contraindicaciones, se puede usar aun cuando estés siguiendo algún tipo de dieta o tratamiento, pues te ayudará a que tus esfuerzos sean más llevaderos mucho más eficaces.

Nuestro método ha sido extraído de aquellas personas que saben responder adecuadamente ante la comida, lo que les permite mantenerse naturalmente esbeltas incluso comiendo más que otras que engordan con solo mirar un plato. La clave del modelo es muy simple, y está basado en la habilidad para elegir el alimento adecuado en cada momento sin que ello suponga ningún tipo de renuncia o sacrificio, sino haciéndolo de forma completamente natural.

Veamos cómo se instala esta nueva estrategia:

  1. Encuentra un sitio tranquilo y silencioso donde puedas relajarte y concentrarte sin que te interrumpan durante al menos veinte o veinticinco minutos.
  2. Recuerda el cómo sabes que es la hora de comer o cenar. ¿Es cuando ves la comida? ¿Si escuchas a alguien decir que es la hora de comer? ¿Miras el reloj y ves la hora que es? ¿Sientes hambre? Para encontrar la respuesta puedes imaginarte que es ese momento preciso del día.
  3. A continuación, percátate de la sensación que tienes en el estómago en ese momento, cómo es su cualidad. Lo que experimentas no solo tendrá que ver con su estado de hambre o satisfacción, sino también, de si están o no tenso o preocupado, de cómo has hecho la digestión de la comida anterior, y de otros varios factores.
  4. Ahora pregúntate: ¿Qué cosa le caería bien a mi estómago ahora?
  5. Piensa en alguno de los alimentos de los que tienes disponibles, en algo que podrías comer en ese momento: un sándwich, un pastel, una ensalada, una sopa, una pechuga de pollo, un puré, una barrita energética, etc.
  6. Seguidamente imagínate comiendo una ración del alimento en el que pensaste. Por ejemplo, si pensaste en la pechuga de pollo, degusta su sabor, siente como cae en tu estómago a medida que lo vas tragando. Incluso puedes sentir cómo te encontrarás horas después de haberlo ingerido.
  7. Inmediatamente después, compara la sensación que tenías en el estómago antes de imaginar comer algo. Pregúntate cuál de las dos sensaciones te atrae más. ¿Te sentirás mejor a lo largo de la tarde o noche si comes el pollo que si no comes nada? Si tu respuesta es afirmativa, ten en consideración el pollo como una alternativa válida a la hora de comer. Si la respuesta es negativa, descarta esa posibilidad, busca otra o nada. Es absurdo ingerir un alimento que sospechas que te hará sentir peor a lo largo del día o la noche.
  8. Ahora piensa otra posible clase de alimento. Podría ser una ensalada.
  9. Imagínate que te la comes, y siente como entra en tu boca y en tu estómago. Fíjate la sensación que te produce en el estómago, y en cómo te sentirías en las próximas horas después de haberlo comido. ¿Cómo te hace sentir?
  10. Compara la sensación que tienes ahora con la sensación de comer el pollo. ¿Es mejor o peor esta sensación que la otra? ¿Cuál de las dos opciones crees que te sentará mejor? Considera las sensaciones a largo plazo, no el placer inmediato que te proporcionan.
  11. Realiza este mismo proceso con diferentes variedades de comida. Y ten presente cada vez el tipo de alimento que te proporciona una mejor sensación a largo plazo.
  12. Cuando ya hayas considerado suficientes variantes alimenticias, atiende a aquella o aquellas que te hayas hecho sentirte mejor para que el proceso comience a funcionar de forma natural en ti. Por último, imagínate comiendo de nuevo ese alimento que te proporciona la mayor satisfacción, sintiendo como todo su organismo se siente plenamente gozoso con ello.
  13. Ahora piense si hay alguna situación puntual en la que comes en exceso. Algunas personas consumen demasiado en fiestas, otras cuando están solas, otras ingieren en exceso cierto tipo de productos: dulces, pizzas, hamburguesas, chocolate, helados, etc. Vuelve a realizar el proceso completo para las situaciones específicas en las que sueles comer en exceso, para procurar que esta nueva estrategia también se instale allí.

Este es el modelo básico. Para que se instale y opere de forma natural a nivel subconsciente, imagina siguiendo los mismos pasos en diferentes situaciones: yendo a un restaurante, a una fiesta, en el desayuno, etc.; y repita el proceso anterior. Cuando se dé cuenta de que lo hace de forma casi automática y esfuerzo será señal de que la estrategia ha quedado instalada.

Por último, que nadie espere ver los resultados de una pérdida de peso espectacular de la noche a la mañana, como cualquier proceso natural en la vida éste produce sus efectos poco a poco. Al igual que nadie se convierte en obeso de la noche a la mañana y tampoco es ecológico un adelgazamiento brusco. La naturaleza es muy sabia, y una vez instalada la “estrategias de alimentación para mantenerse naturalmente esbelt@”, te permitirá ir reduciendo tus peso de forma paulatina pero permanente e irreversible, lo que ayudará a potenciar tu autoestima y a que crezca tu ilusión ante la vida.

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