Construyendo tu propio futuro real y potenciador

Cómo superar felizmente la depresión pos-vacacional
29 mayo, 2017
La consciencia de sí mismo
29 mayo, 2017
Show all

Construyendo tu propio futuro real y potenciador

Como recordaran, en el anterior número de la revista abordamos el tema de la depresión post-vacacional y la forma de hacerle frente. Veíamos como en la mayoría de los casos la causa estaba centrada de la falta de objetivos y valores, así como encontrarse inmersos en circunstancias familiares, sociales y laborales contrarias a las expectativas del sujeto. También proponía ciertas técnicas para paliar los síntomas y abrir nuevas vías que ayudasen al paciente a salir del pozo. Pero lo que se nos quedó en el tintero fue cómo planificar el futuro para que las acciones que llevemos a cabo y los acontecimientos subsecuentes lleguen a ser plenamente satisfactorios y nos proporciones una vida colmada y feliz, evitando de ese modo volver a caer en la fosa de la depresión.

Para ello, en esta ocasión quiero plantear una completa sesión de coaching para que quien lo necesite tenga a su disposición una genuina y eficaz herramienta que le ayude a diseñar y planificar su futuro de forma real y potenciadora.

Paso 1. Lo primero que vas a hacer es un inventario de tus nuevos propósitos, todo aquello que quieres conseguir, hacer, ser, y tener, de todo aquello que sabes que necesitas y quieres para sentirte plenamente satisfecho con tu vida. Es como si poseyeses una lámpara maravillosa con un genio dentro que lo concede todo. No escatimes en tus pretensiones, pon todo lo que se te ocurra, ya tendremos tiempo para filtrar.

Paso 2. Repasa la lista que acabas de escribir y calcula cuando piensas alcanzar cada una de las cosas pedidas: en tres meses, en seis, en un año, en tres, en diez. No importa el plazo, fija el que creas más real para su consecución. No pongas las fechas por ponerlas.

Paso 3. A continuación, construye una imagen completa de ti mismo en el futuro. Trasládate mentalmente a ese tiempo en el que quieres alcanzar todos tus objetivos. Con la edad que tendrás en ese momento, y especificando exactamente la fecha a la que te trasladas. Introdúcete completamente en la visualización SINTIENDO, VIENDO, OLIENDO, OYENDO, GUSTANDO, y DICIENDOTE, todo aquello que harías en ese momento y tiempo si estuviese ocurriendo ahora. Sé específico y describe ampliamente todos y cada uno de los detalles que se te indican en este paso.

Paso 4. Ahora selecciona dos, tres o cuatro de esos objetivos para conseguirlos en este año (en un año natural), y ordénalos por orden de importancia para ti. Pueden ser también cuatro acciones que necesite emprender y que hayas estado posponiendo. Quizá necesites perder algo de peso, dejar de fumar, cambiar de trabajo, quizá necesites comunicarse con alguien que le atrae, o volver a conectar con alguien importante para ti. Plasma por escrito cada uno de esos cuatro objetivos

Seguidamente, y para cada uno de ellos hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo vas a saber que has conseguido cada uno de esos objetivos?
  • ¿Cómo crees que te sentirás?
  • ¿Qué es lo que verás, oirás, y pensarás cuando hayas alcanzado eso que deseas?
  • ¿Cómo vas a notar que tus objetivos se están aproximando?

Procura ser específico en las respuestas, no sirve decir: “Porque lo veré, o porque me sentiré bien”.

Sé lo más concreto posible y di lo que verás y cómo lo verás, lo que oirás y como lo oirás, lo que te dirás, y cómo te lo dirás, etc.

Paso 5. Debajo cada una de esas acciones o proyectos escribe la respuesta a la siguiente pregunta:

  • ¿Por qué no he emprendido esta acción?
  • ¿Qué sufrimiento o molestica he vinculado en el pasado con esta acción?

La contestación a estas preguntas te ayudará a comprender que has vinculado un sufrimiento mayor a emprender la acción que a no hacerlo. Se honrado contigo mismo. Si piensas: «No he asociado ningún dolor con esta acción», reflexione un poco más. Quizás el dolor o el sufrimiento sean muy sencillos, muy simples; quizás sólo se trate de la molestia de disponer de un poco de tiempo sacándolo de tu apretado programa, o tal vez, quitándote un poco de descanso.

Paso 6. A continuación anota todo el placer que has experimentado en el pasado al permitirte la realización de esa pauta negativa. Por ejemplo, si cree que debes perder algo de peso, ¿por qué ha seguido comiendo pastas, paquetes de patatas fritas y bebidas edulcoradas? Estás evitando el dolor de privarse de eso, cierto, y al mismo tiempo porque eso te hace sentirse bien en el instante. Te proporciona placer. ¡Un placer inmediato! Y nadie quiere abandonar esas sensaciones. Para crear un cambio perdurable necesitas encontrar una nueva forma de obtener el mismo placer sin ninguna de sus consecuencias negativas. Identificar el placer que haya estado obteniendo te ayudará mejor a saber cuál es su objetivo.

Paso 7. Escribe cuál será el costo que tendrás que pagar si no cambias ahora.

  • ¿Qué ocurrirá si no dejas de comer tanto azúcar y grasa?
  • ¿Y si no dejas de fumar?
  • ¿Y si no haces esa llamada telefónica que sabes necesitas hacer?
  • ¿Y si no empiezas a trabajar cada día de forma metódica?
  • cual sea el objetivo que te has propuesto.
  • Sea honrado contigo mismo y anota lo que eso puede costarte en los próximos dos, tres, cuatro, cinco años.
  • ¿Qué te va a costar emocionalmente?
  • ¿Qué te va a costar en términos de autoimagen?
  • ¿Qué te costará a tu nivel de energía física?
  • ¿Qué significará para tu autoestima?
  • ¿O económicamente?
  • ¿Qué supondrá en tus relaciones con las personas que más te importan?
  • ¿Y cómo le hace sentirse eso?

No te limites a decir: «Me costará dinero» o «Engordaré». Eso no es suficiente. Debes recordar que son las emociones las que nos impulsan o no a actuar. Así pues, asóciese y usa el sufrimiento como amigo, como algo que puede impulsarte hacia un nuevo nivel de éxito.

Paso 8.  Ahora confecciona una lista de aquellos recursos, capacidades y medios de que dispones en este momento con relación a la consecución de tus objetivos marcados.

Paso 9. Hecho lo anterior, recuerda las épocas en las que utilizaste lo más hábilmente cada uno de esos recursos y capacidades. Recuerda las situaciones, los momentos y lo que conseguiste con ello.

Paso 10. Prosigue con la descripción de qué más necesita, qué deberías hacer, qué tendrías que aprender o estudiar, cómo tendrías que pensar o creer, cómo deberías comportarte y actuar, qué más cosas deberías poseer o potenciar de tu carácter para que tus proyectos se realizaran inexcusablemente.

Paso 11. El siguiente paso consiste en anotar todo el placer que recibirás al emprender cada una de esas acciones ahora mismo.

Haz una lista enorme, que te impulse emocionalmente, que consiga estimularte de verdad: «Obtendré la sensación de haber conseguido el control real de mi vida, de saber que estoy a cargo de ella. Adquiriré un alto grado de confianza en mí mismo. Obtendré vitalidad y salud física. Seré capaz de fortalecer todas mis relaciones. Desarrollaré una mayor fuerza de voluntad que podré utilizar en cualquier otro ámbito de mi vida, y que mejorará ahora mismo en todas esas formas,  y seguirá mejorando durante de los próximos dos, tres, cuatro, cinco años. Imagina todos los impactos positivos, tanto en el presente como a largo plazo.

Paso 12. Una vez plasmado lo anterior escribe en unas pocas líneas qué es lo que te impide ahora mismo alcanzar las cosas que deseas.

Paso 13. Por último, elabora un borrador del plan inicial de actuación para cada uno de los dos, tres o cuatro objetivos que te has marcado para este año.

Del modo siguiente:

1º.  Voy a hacer esto…

2º. Iré a tal o cual lugar.

3º. Miraré tal o cual cosa.

Xº. …

Así paso a paso hasta el punto de tener tus objetivos. Además ponle fechas para su ejecución.

Y manos a la obra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *